
Aquellos locos tiempos del glam-rock. Brian Eno, primero por la izquierda, con Roxy Music al completo. El otro Bryan, Ferry de apellido, como buen líder, en el centro.
No es uno de los nombres más conocidos de la música pese a que una de sus composiciones es la pieza que más se escucha cada día en el mundo: la sintonía que acompaña a cada inicio del sistema operativo Windows. Mientras la mayoría de los artistas más influyentes de nuestro tiempo crean en torno a sus obras un ‘planeta’, Brian Eno ha constituido toda una ‘constelación’. Una infinidad de mundos dispares que en otras manos hubieran perecido bajo el peso de la contradicción. Del punk más nihilista al chil-out más reconfortante. Del glam más alocado al minimalismo electrónico más básico. Una gama infinita de colores en una paleta que ha contribuido a pintar el cuadro musical de los últimos 40 años.

Eno, con poco más de 20 años,...

... y, ahora, con 65 cumplidos.
Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno nació en mayo de 1948 en una pequeña ciudad de la costa este inglesa, donde, pese a su aristocrático nombre, su padre era un simple cartero. Este fue uno de los dos hechos que marcaron su futuro. Se juró que nunca tendría un oficio convencional después de ver cómo su progenitor apenas era capaz de cenar cuando llegaba a casa agotado del trabajo. La otra circunstancia que marcó su vida fue el encuentro fortuito con un amigo en un vagón del metro de Londres. Andy Mckay tocaba el saxofón en un grupo y le contó que estaban locos buscando a alguien que supiera manejar un sintetizador que habían adquirido para incorporar el sonido electrónico a la banda. Eno, que por entonces ya experimentaba con ese nuevo instrumento para sus instalaciones artísticas, se ofreció a ayudarles. La banda resultó ser Roxy Music, liderada por un guaperas también llamado Bryan, Ferry de apellido. Eno participó en los dos primeros discos que Roxy Music grabó entre 1972 y 1973 ('Roxy Music' y 'Under Pleasure'). Todo fue bien mientras Brian Eno sólo intervenía en las sesiones de estudio, pero cuando se incorporó al escenario y resultó ser el más sofisticado, tanto musical como estilísticamente, Bryan Ferry lo echó. “Este grupo de glam no es lo suficientemente grande para dos Brian”. La licencia dramática puede que no se aleje en exceso de la realidad. El propio Eno, que tras su salida de Roxy Music inició una fructífera carrera musical en solitario, reconoce que si aquel día no se hubiera encontrando con el saxofonista Andy Mackay en el metro, ahora, probablemente, sería profesor de arte. El azar, siempre el dichoso azar.
Brian Eno se ha adelantado tanto a su tiempo que, por ejemplo, inventó el post-punk antes de que el propio punk explotara. Basta con escuchar el tema ‘Third Uncle’, de su segundo disco en solitario, para aseverarlo. Esta canción se grabó en 1974, cuando los Sex Pistols ni siquiera se llamaban Sex Pistols, y tres años antes de que David Bowie iniciara la trilogía de Berlín, a la que se atribuye el origen de la new-wave. No es casual, por cierto, que Eno participara en estos tres discos fundamentales de la carrera de Bowie como coautor de muchos de los temas, entre ellos ‘Heroes’ (1977), uno de los más grandes de la música de todos los tiempos. Quizá también tenga la culpa de ello la guitarra de Robert Fripp. Es difícil encontrar tanto genio en poco más de seis minutos.

Tres genios reunidos. Eno, a los mandos, Bowie y Fripp, durante la grabación de 'Heroes'.
Los primeros álbumes en solitario de Brian Eno son un prodigio de talento que llevaron la experimentación en el rock hasta sus límites: ‘Here Comes de Warm Jets’ (1974), ‘Taking Tiger Mountain’ (1974), 'Another Green World’ (1975) y ‘Before and After the Science’ (1977). En 1976 forma ‘801’ con Phil Manzanera, guitarrista de Roxy Music y de los primeros trabajos en solitario de Eno. Grabaron un único disco de estudio, ‘Listen Now’ (1977). En ese mismo año inició con ‘Discreet Music’ otra línea que acabó dando nombre a un nuevo estilo de música de vanguardia con las sucesivas entregas de ‘Ambient’. Hasta el momento, Brian Eno ha firmado 17 álbumes en solitario, ocho para instalaciones y 25 colaboraciones con, entre otros, Robert Fripp, John Cale, Nico, Kevin Ayers, Cluster o David Byrne.
A partir de 1973 también inició su trabajo como productor, la otra faceta en la que Eno ha brillado con luz propia. Ha producido buena parte de los trabajos de U2 y ha prestado su impronta a artistas tan dispares como John Cale, Devo, Ultravox, Talking Heads, Penguin Cafe Orchestra o Coldplay.

Cocinando con U2 uno de sus discos, en una fotografía de Anton Corbijn.
En esta faceta también destaca, además de como productor, como promotor de ‘No New York’, la compilación de 1978 que dio origen al movimiento no wave, un corto pero intenso canto de cisne del punk más extremo que contaba con los Teenage Jesus and the Jerks de Lydia Lunch, los Contortions o los primeros Sonic Youth entre sus integrantes. En ese mismo año, Brian Eno editaba su primer número de ‘Ambient’ bajo el revelador subtítulo de ‘Music for Airports’ (Música para aeropuertos).
Un contraste que sólo puede permitirse alguien que se define a sí mismo como un ‘ateo evangélico’.
| Aquellos locos tiempos del glam-rock. Brian Eno, primero por la izquierda, con Roxy Music al completo. El otro Bryan, Ferry de apellido, como buen líder, en el centro. |
Eno, con poco más de 20 años,...
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Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno nació en mayo de 1948 en una pequeña ciudad de la costa este inglesa, donde, pese a su aristocrático nombre, su padre era un simple cartero. Este fue uno de los dos hechos que marcaron su futuro. Se juró que nunca tendría un oficio convencional después de ver cómo su progenitor apenas era capaz de cenar cuando llegaba a casa agotado del trabajo. La otra circunstancia que marcó su vida fue el encuentro fortuito con un amigo en un vagón del metro de Londres. Andy Mckay tocaba el saxofón en un grupo y le contó que estaban locos buscando a alguien que supiera manejar un sintetizador que habían adquirido para incorporar el sonido electrónico a la banda. Eno, que por entonces ya experimentaba con ese nuevo instrumento para sus instalaciones artísticas, se ofreció a ayudarles. La banda resultó ser Roxy Music, liderada por un guaperas también llamado Bryan, Ferry de apellido. Eno participó en los dos primeros discos que Roxy Music grabó entre 1972 y 1973 ('Roxy Music' y 'Under Pleasure'). Todo fue bien mientras Brian Eno sólo intervenía en las sesiones de estudio, pero cuando se incorporó al escenario y resultó ser el más sofisticado, tanto musical como estilísticamente, Bryan Ferry lo echó. “Este grupo de glam no es lo suficientemente grande para dos Brian”. La licencia dramática puede que no se aleje en exceso de la realidad. El propio Eno, que tras su salida de Roxy Music inició una fructífera carrera musical en solitario, reconoce que si aquel día no se hubiera encontrando con el saxofonista Andy Mackay en el metro, ahora, probablemente, sería profesor de arte. El azar, siempre el dichoso azar.
Brian Eno se ha adelantado tanto a su tiempo que, por ejemplo, inventó el post-punk antes de que el propio punk explotara. Basta con escuchar el tema ‘Third Uncle’, de su segundo disco en solitario, para aseverarlo. Esta canción se grabó en 1974, cuando los Sex Pistols ni siquiera se llamaban Sex Pistols, y tres años antes de que David Bowie iniciara la trilogía de Berlín, a la que se atribuye el origen de la new-wave. No es casual, por cierto, que Eno participara en estos tres discos fundamentales de la carrera de Bowie como coautor de muchos de los temas, entre ellos ‘Heroes’ (1977), uno de los más grandes de la música de todos los tiempos. Quizá también tenga la culpa de ello la guitarra de Robert Fripp. Es difícil encontrar tanto genio en poco más de seis minutos.
| Tres genios reunidos. Eno, a los mandos, Bowie y Fripp, durante la grabación de 'Heroes'. |
Los primeros álbumes en solitario de Brian Eno son un prodigio de talento que llevaron la experimentación en el rock hasta sus límites: ‘Here Comes de Warm Jets’ (1974), ‘Taking Tiger Mountain’ (1974), 'Another Green World’ (1975) y ‘Before and After the Science’ (1977). En 1976 forma ‘801’ con Phil Manzanera, guitarrista de Roxy Music y de los primeros trabajos en solitario de Eno. Grabaron un único disco de estudio, ‘Listen Now’ (1977). En ese mismo año inició con ‘Discreet Music’ otra línea que acabó dando nombre a un nuevo estilo de música de vanguardia con las sucesivas entregas de ‘Ambient’. Hasta el momento, Brian Eno ha firmado 17 álbumes en solitario, ocho para instalaciones y 25 colaboraciones con, entre otros, Robert Fripp, John Cale, Nico, Kevin Ayers, Cluster o David Byrne.
A partir de 1973 también inició su trabajo como productor, la otra faceta en la que Eno ha brillado con luz propia. Ha producido buena parte de los trabajos de U2 y ha prestado su impronta a artistas tan dispares como John Cale, Devo, Ultravox, Talking Heads, Penguin Cafe Orchestra o Coldplay.
| Cocinando con U2 uno de sus discos, en una fotografía de Anton Corbijn. |
En esta faceta también destaca, además de como productor, como promotor de ‘No New York’, la compilación de 1978 que dio origen al movimiento no wave, un corto pero intenso canto de cisne del punk más extremo que contaba con los Teenage Jesus and the Jerks de Lydia Lunch, los Contortions o los primeros Sonic Youth entre sus integrantes. En ese mismo año, Brian Eno editaba su primer número de ‘Ambient’ bajo el revelador subtítulo de ‘Music for Airports’ (Música para aeropuertos).
Un contraste que sólo puede permitirse alguien que se define a sí mismo como un ‘ateo evangélico’.
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